|
La
Novia De Mi Hermano |
||||
|
Desde siempre me han gustado las mujeres y mi familia
que se considera liberal me comprendió y apoyo desde joven. Debo
decir que por no ser mal parecida y además ser una mujer bastante
agradable, nunca me han faltado eventuales parejas de sexo femenino.
Siempre tuve la libertad de llevarlas a mi casa y encerrame con ellas
tranquilamente en mi cuarto a hacerles el amor. No podría decir
que a mis 25 años me había enamorado y las chicas solo
duraban conmigo hasta que me cansaba de ellas, lo cual ocurría
bastante pronto. Me jactaba de haber tenido a todas las mujeres que
había deseado, eso sí, de carácter muy persistente
cuando me gustaba alguna, generalmente heterosexual no paraba hasta
conseguír meterme a la cama con ella.
Todo seguía este curso sin mayores variaciones hasta el día de Septiembre en que mi hermano llego a casa con la mujer más espectacular que he visto. Media algo así como 1,70, pelo castaño claro y unos ojos verdes en que uno podía perderse facilmente. Que culo, pense al verla por detrás. Sus senos firmes y desafiantes me dejaron casi sin habla cuando mi hermano me la presentó como su novia. -Ten cuidado con ella, agregó él refiriéndose a mi; le gustan las chicas. Creo que me ruborice, yo que generalmente me caracterizo por un desparpajo descomunal. Me sonrió y creo que ahí mismo me enamore por primera vez. Eres hermosa, le dije recuperándome mientras le sonreia extendiéndole la mano. -Gracias, dijo ella sonriendo a su vez. A partir de entonces las
visitas a mi casa se hicieron bastante frecuentes. Yo expiaba discretamente
a la pareja, mi hermano estaba loco por ella. La besaba a cada momento
y no pasaba mucho en el living o el comedor sin querer irse con ella
a la pieza. Venía al baño, dije. -ah, igual que yo replico a su
vez. Y que te ha parecido lo que has escuchado?. Tu hermano lo hace
muy bien!. -Yo te lo haría mejor, me escuché de pronto
respondiéndole. -oye, eso es una frescura, me dijo muy seria,
pero luego sonrió agregando...eso dices tú!. -Me empujó bruscamente. No vuelvas a hacerlo me dijo, el juego
se acabó. -no te imaginas las fantasía que tenia con esta pieza, me dijo mientras yo separaba sus piernas. Puse mi almohada bajo su culo para subir así sus caderas. Ahí la tenía, como siempre la quise... bien abiertita de piernas y esperándome. Me puse sobre ella,los labios de mi vagina rozaban directamente los de ella y la sensación era divina. -Es como un pequeño pene, me dijo y lo siento. Me la tiré que dió un gusto. La penetré con mis dedos por detrás y por delante, ella siempre jadeando y pidiéndome más. - Me estás voviendo loca cuñada, me decía bajito. Casi dos horas estuvimos haciendo el amor desenfrenadamente, hasta que me dijo que debía marcharse, porque mi hermano podía despertar. -Te digo un secreto me dijo al marcharse, es el mejor sexo que jamás he tenido. Yo se que no fue muy correcto haberme comido a la mujer de mi hermano
en su noche de bodas, pero no pudo ser con más ganas. Inevitablemente
la historia se repetía un par de veces a la semana, odviamente
pronto mi hermano la descubrió saliendo de mi pieza. Nunca
ha querido decirme lo que hablaron y desde entonces ya han pasado
cuatro años; ellos tienen una hermosa nena de dos años
y medio y mi cuñada nunca ha dejado de visitarme los domingos
por la noche. |
||||
|
-- > LEER SIGUIENTE RELATO -- >
|
||||